Características de una instalación centralizada de gas

Caracteristicas de una instalacion centralizada de gas

En España existen muchas comunidades de propietarios con un sistema de calefacción y A.C.S. centralizado, con una caldera de gasóleo e incluso de carbón. Pero una pregunta que nos hacemos habitualmente es, ¿qué es más rentable: una caldera centralizada de gasóleo o de gas natural?

Antes de responder a la pregunta empezaremos conociendo un poco mejor las características generales de una calefacción centralizada:

  • La energía se gestiona de manera centralizada tanto para la producción de agua caliente como de calefacción para un conjunto de inmuebles.
  • El calor lo produce una gran caldera, independientemente del combustible.
  • El rendimiento (aprovechamiento de la energía) es mejor que en las calderas individuales, por tanto su consumo se reduce considerablemente.
  • Los gastos en combustible y gastos en mantenimiento son menores que la suma de calderas individuales.

Una vez que conocemos las características de este tipo de instalaciones, podemos analizar si es más rentable una caldera de gas natural o de gasóleo.

Seguridad

Una instalación de gas, al contrario de lo que piensan muchas personas, es mucho más segura que una de gasóleo. La razón es que el gas natural se suministra a razón de la demanda, no se acumula en ningún depósito como ocurre con el gasóleo, de manera que el riesgo de incidencias es mucho más bajo.

Las calderas que utilizan como combustible el gas tienen un sistema de seguridad compuesto por una electroválvula de corte automático de suministro de gas en el exterior de la sala, un sistema de corte incorporado en las propias calderas y detectores de gas en el cuarto de calderas, encargados de evitar las altas concentraciones de gas.

Eficiencia Energética

El gas como combustible es mucho más económico que el gasóleo, además de ser más sostenible para el medio ambiente, ya que emite menos dióxido de carbono, menos óxidos de nitrógeno y nada de azufre a la atmósfera.

Además, dentro de las calderas de gas, las calderas de condensación son las que más rendimiento proporcionan. Una caldera de gas convencional desaprovecha el propio calor que desprende al generar energía, mientras que las de condensación lo utilizan para aumentar su producción, bajando aún más el coste de la energía y la cantidad de gases emitidos a la atmósfera.

Existen otras alternativas que quizás se adapten más al edificio.

  • Las bombas de calor son capaces de suministrar calefacción y agua caliente simultáneamente. Obtienen rendimientos superiores a las calderas de gasóleo aunque se requiere mayor inversión inicial, necesitan una toma y descarga de aire al exterior, obtienen un bajo rendimiento con temperaturas exteriores bajas y tienen una potencia limitada para la producción de ACS, por lo que no son recomendable para todas las comunidades.
  • Las calderas de biomasa son una de las mejores alternativas para sustituir las calderas de gasóleo, ya que podemos aprovechar muchos componentes de la instalación. Además, aunque el coste de inversión inicial y las servidumbres son mayores, el bajo coste del combustible permite amortizarlas.
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